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26.12.06

Pablo Neruda

Muere lentamente quien se convierte en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga a vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre las íes a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuanto está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia insensante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor, que el simple hecho de respirar.

28.11.06

la importancia que tiene una sonrisa

No cuesta nada pero construye mucho;
Nadie es tan rico que pueda vivir sin ella;
Ni nadie es tan pobre que no se enriquezca
con sus beneficios.

Sucede en un momento y queda en la memoria para siempre.
Crea felicidad en el hogar, alimenta las buenas relaciones
en el trabajo y es la contraseña entre amigos.

Es descanso para el fatigado,
luz del día para el desalentado,
rayo de soy para el triste,
y el mejor antídoto de la naturaleza
para los problemas.

Y aún así, no puede ser comprada,
implorada o robada,
porque es lago que no
le sirve a nadie,
hasta que no le es regalada.

Y si en las prisas y en el trabajo,
la gente está muy cansada para dar una sonrisa....
¿No sería mucho pedir que tú dejaras una de las tuyas?

Porque nadie necesita tanto de una sonrisa,
como aquellos que no les
ha quedado ninguna para dar.

Que dijeron, está morra ya aprendió a escribir....
pues no es así, esto es gracias a mi comadrita Nidia(gracias!:),
(en lo personal me encantó el último párrafo)
p.d. si alguien desea que publique algo, pues dígame,
con toda confianza.

11.9.06

Asamblea en la carpintería

Esto llegó a mis manos en un crucero, venía al reverso de una hoja de propaganda publicitaria:
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea; fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció su presencia, pero ¿la causa?, ¡hacía demasiado ruido! Y además se pasaba todo el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo. Dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo cedió, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato, y siempre tenía fricciones con los demás. Y la lija estuvo de acuerdo, pero con la condición de que fuera expulsada la cinta métrica, ya que se la pasaba midiendo a los demás según su propia medida; como si fuera la única perfecta. En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo: utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Y cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: “señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades, y eso nos hace valiosos. Así que ya no pensemos en nuestro puntos malos y concentrémonos en la utilidad de los buenos”.

La asamblea encontró que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas, y observaron que la cinta métrica era precisa y exacta. En ese momento se sintieron un equipo capaz de producir muebles de calidad y orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

Lo mismo ocurre con los seres humanos; observen y lo comprobarán. Cuando en una empresa el personal busca a menudo defectos en los demás la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuerte de los demás, es cuando florecen los mejores logros humanos.

Es fácil ver los defectos, cualquier tonto puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para los espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.